lunes, 20 de abril de 2009

Mélancolie


Se diluye en mi
el recuerdo
de dormir
apoyada en tu cadera
mientras sentía la brisa
de tus pestañas
abanicándome.

Miro más allá
del cristal translúcido
de las lágrimas
para que llegue
de nuevo
hasta mi
el olor de tu pelo
de menta y trigo
mientras le pregunto a las olas
dónde van a parar
los naufragios.

En el vacío
de una extraña ausencia
veo
la luz de tus ojos
y tu sonrisa
bajo la luz dorada,
mi dedo en tus labios
y tus labios sobre los míos.
En mi cintura aún está el tacto
de tus manos rodeándola,
la sensación de tus ojos al caer
con la llegada de una ráfaga
de viento
que te hacía volar lejos.


Y siento como tú estás lejos
y la verdad no puedo eludirla,
como he intentado esquivarla
y ahora me golpea en el rostro;
mientras en mi pelo se enreda
la bruma del mar revuelto;
mientras estoy plantada
en una de las antiguas carreteras
en las que caminábamos de la mano.


No hay comentarios: